ASIA
Jóvenes, líderes y transformadores
Durante más de 10 años, “Fondacio Asia”, ayuda a los jóvenes, mediante distintos programas de formación, a convertirse en líderes de proyectos y misiones en la Iglesia y la sociedad.
Por Rosabelle Ramirezi

Tugso, de 27 años, es originaria de las zonas montañosas de Mongolia. En 2014, esta joven inició un programa para capacitar a las mujeres que vivían en extrema pobreza en una zona rural de su país. Fabricando y comercializando productos de fieltro hechos a mano, las mujeres fueron capaces de aumentar sus ingresos y crear una comunidad de familias.
Martín, de 30 años y casado con Victoria, dirige un proyecto de cría de cabras, llamado “Pastos Verdes”, cerca de Mandalay, en Myanmar. La pareja también son los únicos maestros y catequistas en su pueblo. Observando la gran pobreza de la zona y la falta de escolarización de los niños, Martín decidió establecer el proyecto para fomentar la educación de los más jóvenes, proporcionando, al mismo tiempo, ingresos extra para las familias.
James, de 28 años y nacido en Laos, es el responsable de un programa que enseña a los jóvenes distintas disciplinas, como inglés, computación, administración, desarrollo profesional, establecimiento de pequeñas empresas, etc. El programa ayuda a los jóvenes a conseguir empleo y mantenerse por sí mismos, reduciendo el peligro de la migración y del tráfico de seres humanos, muy común en el país. Su esposa, Amala, trabaja también en una organización no-gubernamental que trabaja por el desarrollo de la población local.
Jhimus, un filipino de 24 años, sirve activamente en el ministerio juvenil en su diócesis de Legazpi y participa en la formación personal y en la catequesis de los jóvenes.
Tugso, Martín, James y Jhimus son alumnos del Instituto de Formación Fondacio Asia (IFFAsia).

Convertirse en discípulo misionero
IFFAsia comenzó como una pequeña semilla en Manila, en 2006, y ha germinado hasta llegar a otros países, contando ya con 180 jóvenes adultos graduados originarios de Camboya, Laos, Myanmar, Tailandia, Malasia, Brunei, Filipinas, Mongolia, China, Korea, Japón y Pakistán.
“La formación en IFFAsia no se trata solo de adquirir el conocimiento y las habilidades necesarias para convertirse en discípulos misioneros efectivos. Se trata también de crecer en la amistad con Jesucristo y de experimentar una conversión constante”, señala Alice Tan, la directora de IFFAsia. Y añade: “Esta amistad, central en la espiritualidad de Fondacio, es la que produce la transformación y humanización de las personas, de las relaciones y de la sociedad”.
Esa amistad se manifiesta en estos jóvenes líderes. Lo que continúa impulsando a Martín a desarrollar el programa de subsistencia y educación es el amor apasionado que siente por su pueblo, los pobres aldeanos y, de modo particular, los niños que se benefician del proyecto. Para él, todos los niños, no importa las limitaciones económicas de sus familias, se merecen tener una buena educación.
Los jóvenes salidos de IFFAsia trabajan en diferentes campos de misión en sus respectivos países e iglesias. Eso incluye ministerio con niños y jóvenes, catequesis, educación y evangelización.
En el campo de desarrollo social, los jóvenes trabajan con pobres rurales o urbanos, con migrantes y refugiados, con personas discapacitadas y con mujeres marginadas. Otros sirven en el ministerio de creación de comunidad, colaborando con parroquias y diócesis.
Ese trabajo misionero no está libre de desafíos y dificultades. Tugso y las mujeres de su aldea tuvieron que batallar con la baja calidad de sus productos iniciales, con el costo de los materiales que usaban y con la comercialización de los géneros que fabricaban… Jhimus cuenta con el apoyo total de su Obispo, quien, de hecho, le ha animado a implementar su programa de catequesis juvenil en todas las parroquias de su diócesis.

Solidaridad mutua
En el transcurso de los años, IFFAsia ha continuado estando presente en las vidas de los jóvenes misioneros mediante su red de pequeños grupos locales de Fondacio y con sus oficinas regionales. IFFAsia sabe que esos jóvenes necesitan cuidados pastorales para crecer como discípulos en el ministerio. Necesitan apoyo para su ministerio, como planificación, revisión, retroacción y formación continuada, especialmente cuando se ven obligados a trabajar solos. Martín y James cuentan con el apoyo de Fondacio para llevar adelante los programas y conseguir financiación.
Cuando es necesario, misioneros expertos proporcionan orientación y apoyo a los jóvenes alumnos para asegurar el desarrollo de su misión. Jóvenes voluntarios, principalmente de Europa, dedican de varios meses a un año apoyando y compartiendo sus habilidades –lengua, computación, administración- con los alumnos de IFFAsia. Mediante este intercambio, también los voluntarios toman conciencia de las realidades de la misión y se crea un sentido de solidaridad mutua.
IFFAsia revisó recientemente sus programas para ofrecer dos vías de especialización que ayuden a los jóvenes a responder mejor a las necesidades de la misión. La vía del liderazgo social se centra en el desarrollo comunitario, en los proyectos de subsistencia y en el fenómeno de la migración, los refugiados y el tráfico de seres humanos. La vía del liderazgo pastoral se enfoca más hacia el ministerio con la juventud, la vida de familia y la alegría del Evangelio.
“A través de todo esto, queremos llamar a los jóvenes y a los laicos a una amistad viva y aun discipulado con Jesús, para ayudarles a descubrir que la misión cristiana es parte de sus vidas y que estamos en Fondacio para apoyarles en todo lo que podamos”, concluye Alice Tan.