INDIA
Al servicio de todos

Se llama “Sarva Seva Sangh”, que significa “una comunidad al servicio de todos”. Fue fundada por los misioneros del Verbo Divino y está especialmente dedicada a ayudar a los niños de la calle de Pune, en el oeste del estado de Maharastra (India).
Por Gianni Criveller
Pune, la octava mayor ciudad de la India, a unas dos horas de viaje de la metrópolis de Bombay, ha crecido enormemente en los últimos años, convirtiéndose en capital de las industrias de alta tecnología y la manufacturación. Este impresionante desarrollo ha atraído a la ciudad un gran flujo de trabajadores y, junto con ellos, a muchos niños de otras partes del país. Muchos de ellos acaban en los barrios de chabolas, en las calles o en la estación de tren.

Esos niños y jóvenes han huido de sus casas o han sido abandonados por sus familias, son explotados laboralmente, sufren de HIV/SIDA, o son hijos de madres incapaces de cuidar de ellos porque están obligadas a prostituirse… Por eso, los niños de la calle de Pune se ganan la vida mendigando, recogiendo desperdicios por las calles o en los basureros, o incluso recurriendo a pequeños hurtos.
El Centro Sarva Seva Sangh de Pune ha desarrollado varias iniciativas para rescatar a esos niños. Se trata de un centro pionero de los misioneros del Verbo Divino que se ha especializado en la asistencia a niños que viven en condiciones extremas. También atiende a otras personas que sufren situaciones difíciles, como mujeres explotadas y ancianos desatendidos.
Rehabilitar a los niños de la calle
El centro fue abierto por los Verbitas hace más de 40 años y ha tenido un efecto tremendamente positivo en las vidas de miles de menores. Actualmente, brinda asistencia en varias formas a unos 500 niños y jóvenes. El personal del Sarva Seva Sangh utiliza  métodos innovadores que incluyen no solo a los menores sino, cuando es posible, también a sus padres o familiares más directos.

Cada día, personal del centro visita la estación ferroviaria de Pune, donde viven alrededor de 90 niños. Tratan de convencerlos de que abandonen ese lugar y vayan a la escuela. Esa labor exige, antes que nada, la identificación de los niños y jóvenes, convencerlos para que cooperen, encontrar a sus familias (si existen), y ayudar a los menores a seguir programas específicos que los ayuden a mejor sus condiciones de vida.
Los niños de la calle no pueden atender sus necesidades de salud y de higiene. Durante las visitas diarias a la estación y a otros puntos de contacto, el personal del centro les proporciona atención médica básica y lleva al hospital a los niños que requieren exámenes médicos más profundos o tratamientos especiales. Cientos de niños de la calle se han beneficiado de los servicios de salud proporcionados por doctores voluntarios que colaboran con el Sarva Seva Sangh.
Escuela sobre ruedas
El centro también ha establecido una “escuela sobre ruedas” para ayudar a rehabilitar a los niños de la calle. Un minibús, transformado en aula escolar, visita los barrios de chabolas, los lugares donde los niños están forzados a trabajar y la estación de tren. El bus está equipado con tecnología adaptada a los niños. Aparte de enseñarles lectura y escritura, la “escuela móvil”, ofrece a los pequeños alumnos actividades como canto, baile y arte. Es una forma básica de educación, pero muy adaptada a niños que viven en situaciones tan difíciles. Unos 250 menores habitantes de las calles asisten a las clases en el minibús en cinco aéreas diferentes de la ciudad de Pune.

Es un primer paso en el proceso de rescate de esos menores de la pobreza y la explotación. El siguiente paso es convencerlos, junto con sus contactos adultos, para que acepten asistir a una escuela en condiciones normales.
Los niños están frecuentemente hambrientos y también se les proporciona alimentos nutritivos.
Devuelta con sus familias
Uno de los objetivos más importantes del Sarva Seva Sangh es devolver a los niños de la calle al seno de sus familias. En los últimos años, este objetivo se ha cumplido en alrededor de cien casos. Unos 80 menores viven en estos momentos en cuatro hoteles de Pune y atienden regularmente escuelas públicas. El personal del centro visita los hoteles y sigue los progresos escolares de cada niño.

Los niños y jóvenes que no han podido ser reunidos con sus familias están alojados en una sección del Sarva Seva Sangh. La casa recibe a niños de entre cinco y diecisiete años de edad. Asisten a escuelas públicas de la zona y se les proporcionan los libres y materiales escolares que necesitan. También se dan lecciones privadas para ayudar a los niños que andan retrasados en sus estudios. Los niños viven, estudian y juegan en un ambiente de familia, en la que se les ofrece una nueva oportunidad para desarrollarse normalmente.