Revista Digital Misionera Católica
de los Misioneros Combonianos
en Colombia y Ecuador

SAN JOSÉ EN LA VIDA DE SAN DANIEL COMBONI

La Carta Apostólica Patris Corde del Papa Francisco, con motivo del 150 aniversario de la declaración de san José como Patrón de la Iglesia Universal, nos invita a fijar nuestra mirada en este “hombre justo” (Mt 1,19), que forma parte esencial de la historia de salvación de la humanidad en Jesucristo.
San Daniel Comboni, nuestro Fundador, mantuvo una devoción muy especial hacia san José. Ella se nos presenta con dos características: o   integrada a su robusta espiritualidad bíblica cristocéntrica o   y al servicio concreto de la vocación misionera de la Iglesia, en particular a favor de los más pobres y abandonados.

 
P. Rafael González Ponce, MCCJ - 1 mayo 2021 – Quito, Ecuador

El deseo de compartir algunas reflexiones sobre esta figura extraordinaria – nos dice el Papa – tan cercana a nuestra condición humana, “ha crecido durante estos meses de pandemia, en los que podemos experimentar, en medio de la crisis que nos está golpeando, que nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes – corrientemente olvidadas – que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy los acontecimientos decisivos de nuestra historia…” Y concluye: “Todos podemos encontrar en san José – el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta – un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad”.   
Estos son los capítulos que iluminan la misión de san José: 
1.    Padre amado 
2.    Padre en la ternura 
3.    Padre en la obediencia 
4.    Padre en la acogida 
5.    Padre de la valentía creativa 
6.    Padre trabajador 
7.    Padre en la sombra   
El objetivo de esta Carta apostólica es que crezca el amor a este santo, para ser impulsados a implorar su intercesión e imitar sus virtudes, como también su resolución”.  
  
San Daniel Comboni, nuestro Fundador, mantuvo una devoción muy especial hacia san José. Ella se nos presenta con dos características: 
o   integrada a su robusta espiritualidad bíblica cristocéntrica 
o   y al servicio concreto de la vocación misionera de la Iglesia, en particular a favor de los más pobres y abandonados.   Naturalmente sus contenidos vienen expresados a través de las formas culturales y lenguaje propios de su tiempo, pero no por eso dejan de trasmitirnos hoy una fe sincera y una confianza de trato familiar exquisitos.     
Este trinomio “San José – San Daniel Comboni – Nigricia” es pieza fundamental de la herencia carismática que los misioneros y misioneras combonianos hemos recibido.  
  

ALGUNOS DATOS HISTÓRICOS   
1)    FAMILIA - Daniel Comboni nace el 15 de marzo de 1831 en Limone sul Garda (Italia), la suya es una familia campesina con un acervo de religiosidad hermosa y profunda. 
o   Es bien sabido que, en esa época, la devoción a san José junto a la Santísima Virgen María, se cultivaba afectuosamente al interno de las familias y comunidades parroquiales católicas.   

2)    INSTITUTO MAZZA - En 1843, ingresa al Instituto de Don Nicolás Mazza en la ciudad de Verona. Dentro de este crisol formativo de piedad y valores humanos, el joven Daniel Comboni va a forjar la estructura espiritual e ideal misionero que lo sostendrán a lo largo de toda su vida. En la capilla de dicho Instituto, dedicada a San Carlos, podemos todavía apreciar el cuadro de “las principales devociones”: al centro el Sagrado Corazón de Jesús con el Corazón Inmaculado de María y san José en diálogo de miradas con entrambos. Sin duda, Daniel Comboni aprendió aquí: 
o   a nunca separarse de sus “tres tesoros - Jesús, María y José” 
o   y a colocar todas sus necesidades, que siendo pobre eran muchas, en las manos de la Providencia divina como le enseñaba el Santo Patriarca José.   

3)    TIERRA SANTA - Camino a la Misión, Daniel Comboni aprovecha una oportunidad única para realizar una breve peregrinación a Tierra Santa en octubre de 1857 (Escritos 27 - 131). Vale la pena leer pausadamente estas cartas llenas de emoción y experiencia orante. Durante todo el trayecto, recorriendo los pasos de nuestro Redentor, va cargando su espíritu de aquella fortaleza tan necesaria para su naciente misión. 
o   Subrayamos para nuestro propósito, la contemplación ante María y José con su pequeño Jesús entre los brazos. Este icono lo va a conservar como estilo de vida y metodología para sus futuros Institutos: que sus misioneros y misioneras vivan el misterio de amor-comunión de la Sagrada Familia, en la Cueva de Belén (E 2508).   

4)    EL PLAN - En el Plan para la Conversión de África, escrito por Daniel Comboni en Roma el 18 de septiembre de 1864 (y también en la segunda edición), san José aparece en la “doxología” final que corona el documento: “Loor y gloria a los Sagrados Corazones de Jesús y María, a San José, a los Santos Apóstoles, a San Francisco Javier, al Beato Pedro Claver y a la Beata Ma. Alacoque” (E 846)   

5)    INSTITUTOS EN EL CAIRO - Daniel Comboni, ya instalado en Egipto para llevar adelante su Plan estratégico, consigue una casa para su Instituto Femenino, así escribe al Cardenal Alejandro Barnabó, el 12 de marzo de 1868: “He tomado en alquiler por 336 escudos al año el convento de los Maronitas del Viejo Cairo, el cual tiene aneja una casa antigua y está situado a cien pasos de la gruta de la Santísima Virgen María, donde es tradición que vivió la Sagrada Familia durante su exilio en Egipto”. 
o   Comboni interpreta esta coincidencia como un signo de la Providencia y le traerá fortaleza en los momentos de persecución y mayor peligro. A Jesús-María-José los venera como “tres queridos objetos de nuestro amor” y les confía sus Institutos de El Cairo (E 5891, 5866)   

6)    PROCLAMACIÓN DE PIO IX - El acontecimiento que marca decididamente a Daniel Comboni, resulta de la proclamación que el Papa Pio IX hace, el 8 de diciembre de 1870, de san José como Patrón de la Iglesia Universal, durante el Concilio Vaticano I al que Comboni participaba como teólogo del obispo de Verona Luis de Canossa. Años más tarde, lo recuerda de la siguiente manera: “Para aliviar al apesadumbrado pueblo cristiano imploró Pio IX la protección de San José, el íntegro y puro Esposo de María: ‘Tenga mi pueblo en la cruda guerra – dijo – como Soberano Protector aquel que Cristo se eligió un día para su fiel Custodio’. Y desde el Tíber hasta las más lejanas regiones resonó su voz. La oyeron África Central y los pueblos negros. Y alegres, de la paz y la justicia, de San José y de Pio IX cantaron los triunfos...” (6019). 
o   Daniel Comboni vive este “acto de fe” de manera intensa, sobre todo ante la campaña de críticas que él y su misión están enfrentando, para concluir: “si San José es Patrón de la Iglesia Universal, lo es por consecuencia de África”   

7)    HERMANAS DE SAN JOSÉ - Otro regalo grande para la misión: serán precisamente las “Hermanas de San José de la Aparición” (E 1804), quienes se encargarán del Instituto preparado por Daniel Comboni para muchachas africanas y otras actividades. En 1874, escribe una misiva al Cardenal Alejandro Franchi, en la cual, luego de alabar las “inmaculadas costumbres”, de dichas Religiosas, comenta: “A estos buenos efectos contribuyen grandemente la protección providencial de San José y el amor y confianza que las Hermanas sienten vivamente por este querido Santo, su padre, como también las frecuentes prácticas de piedad y las continuas enseñanzas de los misioneros, y el mantener siempre encendida entre ellas la chispa del altísimo fin de la misión, o sea, la gloria de Dios y la salvación de las almas, que no se pueden obtener sin ocuparse seriamente de la propia santificación” (E 3672)   

8)    CONSAGRACIÓN DEL VICARIATO - Desde Jartum, el 24 de julio de 1878, Comboni informa a la Madre María de la Anunciación Coseghi: “Porque yo, de acuerdo con Pio IX, consagré solemnemente el Vicariato al Corazón de Jesús, a Nuestra Señora del Sagrado Corazón y a San José…” (E 5284) De hecho esta Consagración tan anhelada había ocurrido el 14 de septiembre de 1873, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (E 3411)   

9)    DEDICACIÓN DE IGLESIAS - aunque no es posible recabar una información completa, consta que Daniel Comboni dedicó en el territorio de su misión algunas capillas a su querido san José: 
o   En tres años espero hacer de Schellal (Nubia) una gran Estación con un bellísimo jardín. Construiré una iglesia toda de granito oriental como el obelisco que hay en la plaza de San Pedro de Roma, que procede de aquí. Consagraré la Estación de Schellal a San José” (a Madre Emilie Julien - E 3148, 3149).  
o   Aquí he encontrado hecha una bonita iglesia, que dedicaré a San José; pero la de Nuestra Señora del Sagrado Corazón de El-Obeid, está toda cubierta de planchas de hierro galvanizado y de zinc, y es la más grande y hermosa de África Central” (Desde Nama - Gebel Nuba - al Canónigo Juan C. Mitterrutzner – E 6788). 
o   “¡Cosa admirable! Don Losi no solo vive para Dios y para las almas. Tiene un celo por ganar almas que enternece y siempre está joven y bien cuando se trata de hacer oración, hablar con Dios, adorar el Santísimo y pasarse noches enteras arrodillado en la iglesia. Le ordené exponer el Santísimo (en la bonita y espaciosa iglesia, que he dedicado a San José) … y él encuentra sus delicias ante el altar…” (13 de julio de 1881 – E 6842)   

10)  CARESTÍAS – Son muchos los textos donde encontramos a Daniel Comboni dirigiendo su oración, con plena confianza, a san José en los tiempos prolongados de sequía, hambruna, malaria, otras enfermedades y escasez económica. Remitimos, por ejemplo, a la carta que escribe desde Jartum el 21 de junio de 1878 al Cardenal Juan Simeoni: “No se guarda memoria de tanta miseria en estos lugares. Pero ¡paciencia! En las barbas de San José hay miles y millones; y yo lo tengo atosigado y he hecho someterlo al acoso de oraciones, que estoy segurísimo de que la crítica situación actual de África Central se trocará dentro de no mucho en prosperidad” (E 5197). Lo mismo ruega intensamente, pocos días antes de fallecer, para pedir por la salud de su misionero Don Francisco Pimazzoni: “Por eso nos hemos puesto a crucificar a San José con nuestras vehementes súplicas, pidiéndole que no muera” (3 octubre de 1881 - E 7224).   

11)  AL RECTOR DEL SEMINARIO - Hacia el final de su vida, Daniel Comboni siente la premura de transmitir al Rector de su Seminario en Verona, el P. José Sembianti, esa confianza ilimitada en san José como característica de sus misioneros y misioneras: 
o   Por tanto, querido Padre, ánimo y adelante. Y no se desanime: sostenidos por el Corazón de Jesús …, por Nuestra Señora del Sagrado Corazón, por nuestro querido ecónomo Pepe …” (17 de diciembre de 1880 - E 6172) 
o   Nunca me acordé de rogarle que fuese a retirar de casa de Mons. Stegagnini… los diversos ejemplares de los dos opúsculos sobre San José que compusieron las Hermanas Girelli de Brescia y que me regalaron… Además desearía que cada misionero y cada Hermana de África Central tuviese estos dos estupendos libros y se familiarizase bien con ellos (aparte del Kempis y el Rodríguez) para conocer bien las riquezas del Corazón de Jesucristo y la poesía de las grandezas de San José” (20 de abril de 1881 - E 6652) ·         
Esta frase lapidaria “conocer bien las riquezas del Corazón de Jesucristo (podemos añadir: y de María) y la poesía de las grandezas de San José”, escrita desde El-Obeid, permanece prácticamente como una herencia de San Daniel Comboni para nosotros sus misioneros y misioneras de todos los tiempos. 
o   “¡Confianza en Dios!, que es tan rara incluso en las almas pías, porque se conoce y se ama poco a Dios y a Jesucristo. Si se conociera y quisiera de veras, se harían transportar los montes… Se lo digo para advertirla que tenga firme y decidida confianza en Dios, en la Virgen y en San José … Modicae fidei, quare dubitasti?... usted haga todo lo posible, y mande rezar a San José ad hoc” (13 de septiembre 1881 - E 7062, 7063, 7067)   
12) TÍTULOS A SAN JOSÉ - con los que Daniel Comboni se dirigía a su querido Santo. Por ser espontáneos, reflejan mucho de lo que estaba en su corazón:   
o   Íntegro y puro Esposo de María” (E 6019) 
o   ÍnclitoPatriarca” (E 4170, 6707) o   Patrón de la Iglesia Universal” (E 3849, 6018) 
o   Protector de la Nigricia” (E 3849) 
o   VerdaderoPadre de la Nigricia” (4025) 
o   Uno de los tres tesoros de la Iglesia y de África” (E 5427) 
o   Uno de los tres querido objetos (con Jesús y María) de nuestro amor” (E 5891) 
o   Cumplidor” (E 5867, 6756), “Rey de los cumplidores” (E 3434, 5548), 
o   Ecónomo” (excelente, bueno, querido, ecónomo general, ecónomo de la Nigricia…) “Administrador” (de mucho juicio y también de buen corazón) (E 3109, 3334, 3433-34, 3520, 4170-71, 4356, 5791, 5891, 6149), 
o   Mi querido Pepe” “Pepito”, “Buen Viejo” … (E 2014, 6582, 6644, 6651, 6756) 
o   Paradigma del hombre bueno” (E 5891) 
o   Todo un Señor” (gentilhombre) (E 6756) 
o   Árbitro de los tesoros del cielo” (E 3520) 
o   Triunfador de todos los cataclismos del universo” (E 4175)                          

LEGADO TEOLÓGICO ESPIRITUAL MISIONERO   
San Daniel Comboni contempla a san José como un modelo de fe en su respuesta total al plan salvífico de Dios. Es por excelencia el hombre dócil a la acción del Espíritu Santo, dispuesto a servir en lo concreto de la vida; en oración, compromiso silencioso, humildad, solidez, gozo, esperanza. La misión de San José, junto con María su esposa, está toda en ayudar a su Hijo a realizar su vocación de Emmanuel, es decir hacerse “Dios-con-nosotros”. Desde esta visión evangélica, Daniel Comboni realiza su donación misionera bajo Su intercesión.   
He aquí algunas FRASES SIGNIFICATIVAS, para meditar lentamente y dejarlas resonar en nuestro corazón ante los desafíos misioneros de hoy:   
o   San José es más fuerte que todo el mundo y que todas las cruces (E 3085, 3090) 
o   San José ama siempre a su Jesús y los intereses de su gloria, y la conversión de África Central representa un interés grande y permanente para la gloria de Jesús (E 5197) 
o   Este nuevo mundo de África Central pertenece a San José (E 3130) 
o   San José consuela en las dificultades (E 7183) 
o   Somos los más felices de la tierra porque estamos en las manos de Dios, de María y del buen San José (E 5082) 
o   El Corazón de Jesús, María Inmaculada y San José abolirán la esclavitud (E 3250) 
o   Solamente la mujer y San José convertirán África Central (3114) 
o   San José es siempre joven, tiene buen corazón y mente recta (E 5197) 
o   Me aconsejo con el Señor, con la Virgen y con San José, que siempre me han asistido (E 6524) 
o   Ruegue y haga rogar a San José para el discernimiento de las vocaciones (E 2681) 
o   Pida que se rece a San José (E 2624), se celebre el mes de marzo en honor de San José (E 2234, 2241), Novenas, triduos y oraciones a San José (E 2234, 2241, 6653) 
o   El Instituto, bajo la protección de San José (2649) 
o   Sólo San José convertirá a África (E 3114) 
o   Por eso estamos profundamente convencidos de que ahora empieza el gran acontecimiento de la verdadera regeneración de la Nigricia, para la que, bajo los auspicios de la Virgen Inmaculada, de San José, de los Apóstoles y de los Santos y Mártires Africanos comienza el fin de sus seculares desdichas … (E 3411) 
o   Yo permaneceré en mi puesto hasta la muerte, porque confío en los Sagrados Corazones de Jesús y María y en San José, y porque la obra es de Dios: esta obra, nacida a los pies del Calvario, avanzará a través de todas las dificultades para llegar a su realización (E 5329)     v  

Daniel Comboni elige a SAN JOSÉ ECÓNOMO DEL VICARIATO DE ÁFRICA CENTRAL, no sólo como una piadosa deferencia sino realmente como fruto de su fe en la Providencia divina a través de la grandiosa intercesión de este Santo. La forma coloquial, llena de amistad y cercanía, nunca está basada simplemente en intereses puramente materiales, sino denota el tipo creyente de gran altura espiritual unido a la búsqueda de soluciones concretas para las enormes necesidades de su pueblo. Los textos son muy numerosos, he aquí algunos como muestra:    
o   Al tratar con San José uno se las ha de ver con todo un señor que primero piensa en el espíritu y en nuestras almas, así como en lo substancial de la obra, y luego en el dinero (E 6756) 
o   Siendo de Dios, la Obra triunfará. Dios me inspira toda la confianza. Si Deus pro nobis, quis contra nos? … Pero San José fue pobre por dar a los demás (E 1515, 1516) 
o   San José, muy pobre en su vida, ahora, siendo árbitro de los tesoros del cielo, nunca ha dejado de ayudar (E 3520) 
o   San José manda los medios pecuniarios según las necesidades (E 3697) 
o   Tengo la certeza de que a su debido tiempo podré honrarme en informar a V. Eminencia (Cardenal Juan Simeoni) de que San José ha cumplido con su deber, realizando todo aquello a lo que sumisamente le conminé. San José es uno de los más preciosos tesoros de la Iglesia y de África, y mi administrador y ecónomo. En la presente mortandad le he declarado que no sólo no quiero morir, sino que además no quiero ni una sola fiebre (y aquí la han tenido todos, incluso Gordon Bajá)… ; y en tanto que todos los otros han caído enfermos, yo no sólo no he tenido fiebre, es que ni siquiera un dolor de cabeza. En suma, San José proveerá a todo… (E 5427) 
o   Ayer fue un día feliz, porque pude hablar claro a San José. Veo que hay que ser atrevidillo con este bendito santo (E 2416) 
o   Por otro lado, gracias a la poderosa asistencia del ínclito patriarca San José, que se ha convertido en el verdadero ecónomo de África Central desde que el Santo Padre lo proclamó protector de la Iglesia Católica, este Vicariato nunca carecerá de suficientes recursos (4170) 
o   No obstante, ésta se la guardé a mi querido ecónomo San José, la que me había encomendado para un feliz viaje del Kordofán a Jartum. Por haber dejado este querido santo que yo tuviera tan terrible caída del camello, le multé a base de bien con mil francos oro por cada día que tuviese que llevar el brazo en cabestrillo. Y como lo tuve colgado del cuello sus buenos ochenta y dos días, sin yo poder decir misa, salvo cinco veces, mi venerado ecónomo fue condenado a pagarme la multa de 82.000 francos. Así, el día de San Faustino y Santa Jovita, Protectores de nuestra querida Diócesis bresciana firmé por cuenta del querido santo una letra de cuatro mil cien marengos con vencimiento a seis meses; y ya veo que el buen Ecónomo hace, como siempre, honor a mi firma…” (3519) 
o   Le aseguro, Monseñor, que el banco de San José es más sólido que todos los bancos de Rothschild. De este modo, sin encontrarme con un solo céntimo de deuda, este estupendo ecónomo mantiene para la Nigricia dos casas en Verona, dos en El Cairo, dos en Jartum y dos en El-Obeid, la capital del Kordofán, que tiene más de 100.000 habitantes, y donde por primera vez se celebró misa y se adoró a Jesucristo en 1872 (3520) 
o   ¿Cómo se podrá dudar jamás de la Providencia divina, ni del solícito ecónomo San José, … para fundar y poner en marcha la obra de la redención de la Nigricia en Verona, en Egipto y en el África interior? Los medios económicos y materiales para sostener la Misión son la última de mis preocupaciones. Basta con rogar (4171) 
o   Y si ocurriese un cataclismo en Francia, Prusia y Austria, entonces correrían la misma suerte que África Central casi todas las Misiones del mundo. Pero aun así quedaría siempre San José triunfador de todos los cataclismos del universo; de modo que por mi parte la esperanza permanecerá siempre inquebrantable (4175) 
   
SUGERENCIA PARA EL CAPÍTULO: en nuestra Regla de Vida solamente aparece el nombre de san José en el n°51.4 para pedirnos celebrar su fiesta. Sinceramente merece algo más quien tanto significó para nuestro Fundador San Daniel Comboni y tanto bien sigue realizando a favor del pueblo pobre.      

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En el Índice Analítico de los ESCRITOS, aparecen 150 referencias a SAN JOSÉ en los textos de San Daniel Comboni: 399, 1488, 1513, 1514, 1515, 1516, 1520, 1875, 2014, 2017, 2196, 2234, 2241, 2292, 2378, 2380, 2416, 2443, 2477, 2481, 2624, 2649, 2681, 2704, 2784, 3050, 3085, 3090, 3097, 3100, 3105, 3106, 3109, 3114, 3130, 3140, 3149, 3185, 3221, 3250, 3334, 3433, 3434, 3501, 3502, 3519, 3520, 3677, 3697, 3768, 3818, 3849, 3890, 3891, 3903, 3941, 4025, 4043, 4066, 4082, 4086, 4114, 4170, 4171, 4175, 4297, 4356, 4454, 4456, 4463, 4690, 4693, 4725, 4770, 4794, 4804, 5025, 5082, 5105, 5157, 5180, 5182, 5186, 5188, 5197,5205, 5216, 5224, 5275, 5284, 5287, 5288, 5329, 5361, 5365, 5391, 5416, 5425, 5426, 5427, 5437, 5440, 5479, 5494, 5531, 5548, 5721, 5791, 5866, 5867, 5884, 5891, 5919, 5920, 5921, 5922, 5923, 5939, 5941, 6018, 6090, 6149, 6172, 6182, 6190, 6411, 6437, 6524, 6575, 6579, 6582, 6642, 6643, 6644, 6645, 6651, 6652, 6653, 6668, 6706, 6707, 6715, 6755, 6756, 6788, 6842, 6846, 6854, 7080, 7183, 7224    

Para CONSULTAR: 
-     Aldo Gilli, Pietro Chiocchetta, Fidel González – El Mensaje de Daniel Comboni, Mundo Negro (215-218) 
-     Pietro Chiocchetta, Aldo Gilli – La preghiera in Comboni, Bibliotheca Comboniana MS1, 136-186 
-  Guido Oliana – La Teologia e Spiritualitá di San Giuseppe e la Vocazione del Fratello Missionario Comboniano, Fraternitá, fraternitá e ministerialitá
-    Guido Oliana – Contemplazione e Missione in Daniele Comboni, Bibliotheca Comboniana MS12  (78-81) 
-    Tarcisio Agostoni – Omelia su San Giuseppe, in Fratello Comboniano Oggi. Dai Convegni di Pordenone, 1979, (180-184) 
-    Antonio Furioli – San Giuseppe, Padre dell’Africa 
-   Carmelo Casile – La presencia de San José en la vida espiritual de San Daniel Comboni. Casavatore (NA), marzo 2012 
-    Carmelo Casile – La Vergine Maria e San Giuseppe nel vissuto missionario di San Daniele Comboni 
-    Francesco Pierli – Come eredi, Bibliotheca Comboniana M1 (361-364) 
-   Juan Manuel Lozano – Cristo también era Negro, Mundo Negro (149-152)    

Salve, custodio del Redentor 
y esposo de la Virgen María. 
A ti Dios confió a su Hijo, 
en ti María depositó su confianza, 
contigo Cristo se forjó como hombre.  
  
Oh, bienaventurado José, 
muéstrate padre también a nosotros 
y guíanos en el camino de la vida. 
Concédenos gracia, misericordia y valentía, 
y defiéndenos de todo mal. Amén 
(Oración en Patris Corde)   


P. Rafael González Ponce, MCCJ - 1 mayo 2021 – Quito, Ecuador  

El perdón cura las heridas provocadas por el resentimiento y renueva las personas, las familias, las comu- nidades y la vida social. El perdón es la clave de nuestras relaciones con Dios, con el prójimo y con nosotros mismos El perdón es una necesidad. Si no perdono, no puedo ser perdonado. El perdón es un proceso, este es, un continuo crecimiento hacia la libertad interior. No olvidemos que algunas experiencias son tan dolorosas que requieren mucho tiempo transcurrido en el perdón.