BRASIL: Dos misioneras Combonianas fallecen en un accidente de carretera

Dos misioneras Combonianas, la hernana Luisa Manuel, mozambiqueña de 47 años de edad y la hermana Giuseppina Lupo, italiana de 37 años, han perdido la vida en Brasil debido a un accidente de carretera el pasado 24 de junio, alrededor del medio día. Según el comunicado del Consejo general de las Combonianas, recibido en la Agencia Fides, ambas religiosas formaban parte de la comunidad de S. Antonio do Matupi, en la Diócesis de Humaità, a donde se dirigían tras haber visitado algunas familias. En la carretera transamazonica han sufrido un accidente de coche que les ha costado la vida. “Queremos pediros que recéis con nosotros por las familias de las dos hermanas, especialmente por sus padres, por las hermanas presentes en Brasil y por la hermana Luisa y la hermana Giuseppina. Para que el Señor las abrace para siempre en su amor infinito”, concluye el comunicado.

VATICANO: “El Papa por Sudán del Sur”

El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, ha presentado el proyecto “El Papa por Sudán del Sur”.
Se trata de “una intervención de ayuda del Santo Padre en favor de la población de dicho país” que está sufriendo “una guerra que sigue cobrando víctimas. La muerte y la desesperación afligen a la población. El conflicto  está en curso  desde 2013 y ha causado una grave crisis humanitaria en la que más de la mitad de la población, alrededor de 7,3 millones de personas, sufren el hambre todos los días”.

Añadió que “la vida de miles de personas se ve amenazada por una epidemia de cólera sin precedentes; un millón y medio de habitantes  se han visto obligados a huir de sus ciudades y pueblos a causa de la guerra. En este país se producen matanzas y atrocidades, sistemáticas y generalizadas, perpetradas contra la población civil por motivos étnicos; las mujeres y los niños son víctimas diarias de violencias y abusos”.

Así el Papa Francisco en cuanto “pastor universal que traspasa las fronteras, siente la imperiosa necesidad de sensibilizar a la comunidad internacional sobre este drama silencioso, pidiendo un mayor y renovado esfuerzo para llegar a  una solución pacífica del conflicto”, indicó el cardenal Turkson.

Puesto que no hay condiciones de seguridad para una visita papal a Sudán del Sur, este fue aplazado, recordó el cardenal, entretanto el sucesor de Pedro “quiere hacer tangible la presencia y la cercanía de la Iglesia con la población afligida a través  de esta iniciativa”.

Una acción que “sostiene y fomenta la obra  de las diversas congregaciones religiosas y organizaciones de ayuda internacional presentes  en el territorio y que trabajan sin descanso para socorrer a la población y promover el proceso de desarrollo y la paz”.

Las iniciativas que se realizarán en favor de la población de Sudán de Sur en diversos ámbitos serán a través del dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Una es de apoyo a dos hospitales administrados por  las Misioneras Combonianas que trabajan en Sudán del Sur: el hospital de Wau, y el hospital de  Nzara. Otro proyecto es en el sector de  la educación: a través de la asociación Solidarity with South Sudan, se quieren conceder becas de dos años para los estudiantes con el fin de que obtengan un título de enseñanza de escuela primaria en el Solidarity Teacher Training Center de Yambio.

En el sector agrario un proyecto gestionado por Caritas Internationalis, que se dirige a unas 2.500 familias en las diócesis de Yei, Yambio y Tombura-Torit, a través de arados que favorezcan los cultivos y la cría de ganado, para lograr la autosuficiencia de las comunidades locales.

“El Santo Padre –concluyó el cardenal– no se olvida de las víctimas no escuchadas y silenciosas de este conflicto sangriento e inhumano; no se olvida de todas aquellas personas que se ven obligadas a huir de su país natal a causa del abuso de poder, de la injusticia y de la guerra. A todos lleva en sus oraciones y en su corazón”.

Participaron también para explicar el proyecto, la religiosa comboniana Laura Gemignani, del Hospital de Nzara, Sudán del Sur; Michel Roy, Secretario General de Caritas Internationalis; Sor Yudith Pereira-Rico, rjm, Associate Executive Director de Solidarity with South Sudan.

Cronología
27 de octubre de 2016: El Santo Padre  recibe en audiencia a los tres principales líderes religiosos de Sudán del Sur, miembros del South Sudan Council of Churches  (SSCC).

15 de marzo de 2017: El Santo Padre en el encuentro con S. E. Mons. Gallagher pide  que se envíe un  don significativo y que se involucre  a Mons. Dal Toso, secretario delegado del  DSSUI para preparar una propuesta para el destino del don. Se pondrá al corriente a la  nunciatura apostólica (S. E. Mons Charles D. Balvo.).

12 de abril de 2017: El Santo Padre aprueba tres proyectos
En el sector sanitario: a las Religiosas  Combonianas que administran dos hospitales: ayuda de personal médico y medicamentos para  el hospital de Wau (diócesis de Wau) [40.000 pacientes al año y 6 partos por día]; ayuda para personal médico y  medicamentos al hospital de Nzara (diócesis de Tombora-Yambio) [90 pacientes al día, asistencia a  niños].

En el  sector del trabajo: para  Cáritas Internationalis  y Caritas Sudán del Sur: compra de semillas y aperos agrícolas en  las diócesis de Tombura-Yambio, Yei, Torit y Juba Malakai para 2.500 familias a través de las Cáritas diocesanas.

En el sector de la educación: a Solidarity with South Sudan (que reúne a algunas congregaciones religiosas): Formación de maestros [pero también formación de enfermeros, comadronas , agricultores y líderes de la comunidad; ha visto la participación de 3.482 estudiantes] en la diócesis de Yambio.

 

SUDÁN DEL SUR: Compromisopara hacer posible la visita del Papa Francisco

“La cancelación de la visita del Papa Francisco a Sudán del Sur debe tomarse en primer lugar con respeto y ¡con oración! Las razones de la cancelación pueden ir más allá de la especulación superficial y podrían deberse a los desafíos que nuestro país está afrontando”, advierte Su Exc. Mons. Barani Eduardo Hiiboro Kussala, Tombura-Yambio y presidente de la Conferencia Episcopal de Sudán y Sudán del Sur, en un mensaje sobre la anulación de la visita del Santo Padre a Sudán del Sur.
A finales de febrero durante su visita a la iglesia anglicana All Saints en Roma, el Papa Francisco había afirmado que estaba sopesando la posibilidad de viajar al País africano junto al Arzobispo anglicano de Canterbury, Justin Welby.

A principios de junio, el portavoz vaticano Greg Burke anunció que la visita a Juba, que se había hipotizado en octubre, había sido anulada, recordando en primer lugar que nunca había llegado a ser confirmada oficialmente por la Santa Sede.
Mons. Kussala da voz a la decepción de los sudaneses del Sur, que lo habían visto como una oportunidad para restaurar la paz en el estado más joven del mundo (es independiente desde 2011), pero ha instado a la población a comprometerse para que dicha visita sea posible en un futuro próximo.
“Todos tenemos ahora que participar en una obra de discernimiento espiritual, fomentando la paz y tratando de crear la atmósfera positiva que haga posible la visita del Santo Padre de la manera adecuada”
La guerra civil que estalló en diciembre de 2013 ha creado una grave crisis humanitaria, con millones de desplazados internos y refugiados en países vecinos, además de dar lugar a la hambruna actual que amenaza la vida de al menos 5 millones de personas.

 

 

MONGOLIA: Nace una nueva parroquia

Ha nacido una nueva parroquia en la pequeña Iglesia católica de Mongolia, en la solemnidad de la Santísima Trinidad. El 11 de junio de 2017, la Iglesia de la Divina Misericordia en Erdenet, a 380 km al norte de Ulaanbaatar, ha sido instituida como parroquia por el obispo Wenceslao S. Padilla, CICM, Prefecto Apostólico de Ulaanbaatar. Se trata de una de las tres nuevas parroquias que serán creadas con motivo de la celebración de los 25 años de presencia católica en Mongolia, que se celebran en el 2017.
Se trata de un signo de gran esperanza, que denota el crecimiento continuo del número de bautizados de la comunidad de Mongolia. La comunidad de la Divina Misericordia comenzó en 2013, cuando el misionero congoleño p. Prosperar Mbumba, CICM (Congregación del Corazón Inmaculado de María, también conocida como los Misioneros de Scheut, ed) comenzó a seguir a los tres católicos bautizados que vivían en esa ciudad. El objetivo era asegurar y acompañar a esas personas en su vida de fe para que “no se quedasen como ovejas sin pastor”, explica el sacerdote a la Agencia Fides, que en aquel entonces era supervisor de una escuela infantil, para niños desfavorecidos dirigida por la Congregación del CICM desde 2002 .
“En ese momento - dice el padre Mbumba - una vez al mes celebraba la Eucaristía con los tres católicos. Recuerdo que en una ocasión, que estaba con algunos hermanos de comunidad, estábamos más sacerdotes que fieles en la celebración. En 2013, en la víspera de Navidad celebré la misa para dos personas y el día de Navidad con tres fieles”.
“Paso a paso - continua - la comunidad ha crecido, ya que los tres fieles comenzaron a traer a sus amigos, familiares, conocidos. Desde 2015, la comunidad se reúne todos los domingos y de ahí nació la idea de pedir el reconocimiento institucional. En 2016, durante el Año Jubilar de la Misericordia el gobierno local ha concedido permiso legal (que es necesario) a esta comunidad cristiana. Por esta razón, la comunidad ha tomado el nombre de la Divina Misericordia”.
Hoy el deseo es “crear y vivir una comunidad participativa donde los sacerdotes y laicos puedan irradiar el Evangelio y dar a conocer la presencia del Señor en el pueblo de Erdenet”, ha declarado el Obispo Wenceslao Padilla, dirigiendo su afectuoso saludo a los fieles de la nueva parroquia. 
El padre Prosper Mbumba es ahora el primer párroco y con motivo de esta celebración, un adulto ha sido bautizado y ha recibido los sacramentos de la Confirmación y la Eucaristía.
Esta iglesia ha celebrado una boda y seis bautismos. Muchas personas, jóvenes y mayores, siguen las clases de catecismo. “La Iglesia católica en Mongolia, con sus 1.300 bautizados y un sacerdote nativo, mira hacia el futuro con confianza” concluye el p. Mbumba.

 

 

INDIA:Más de 15.000 pacientes con SIDA tratados con compasión en instituciones católicas

Más de 15 mil pacientes con SIDA o portadores del VIH son tratados con amor y compasión en las instalaciones católicos dirigidas por Catholic Medical Association of India (CHAI), una organización nacional fundada en 1943 que reúne hospitales católicos, centros de salud y de servicios sociales en diferentes diócesis católicas de todo el país. Según la información de la Agencia Fides, la CHAI comenzó con programas de intervención para pacientes con VIH/SIDA desde el año1993.

“En más de 150 de nuestros centros de asistencia estamos autorizados para el tratamiento de pacientes con VIH o SIDA, que son seguidos correctamente en la gestión clínica, con asesoramiento y tratamiento, en colaboración con las instituciones gubernamentales y otras Ong”, explica a la Agencia Fides el redentorista Mathew Abraham, director general de la CHAI.
En unos 25 años de actividad en este campo, más de 15 millones de pacientes han recibido servicios de consulta externa y alrededor de 500 mil han recibido asistencia directa. Hoy en día, alrededor de 40 instituciones miembros de la CHAI se centran exclusivamente en atender las necesidades de los niños y adultos que sufren de VIH/SIDA, para asegurarles una mejor calidad de vida.
Según las cifras del gobierno de la India, unos 2,4 millones de indios viven con VIH y los niños menores de 15 años representaron el 3,5% de estos pacientes.
En las últimas décadas, la CHAI ha dirigido su atención especialmente en los jóvenes, con una atención particular hacia las mujeres jóvenes: entre los temas tratados en las campañas de prevención, se han tratado aspectos relativos a la edad del matrimonio, a una mejor educación, a la salud materna.
“La India es un país relativamente joven: el 65% de aquellos con los que entramos en contacto son menores de 35 años. Sin embargo, los jóvenes no son una categoría homogénea, sino que están divididos sobre la base del género, la casta, la clase, la religión, el origen étnico, la sexualidad, la ocupación, la residencia y las capacidades físicas o mentales. Por consiguiente, se necesita un enfoque integral que incluya a todos los jóvenes en nuestra planificación y en las intervenciones”, explica a la Agencia Fides Manisha Gupte, un investigador de la CHAI.
En la India hoy “las mujeres jóvenes se ven afectados por viejas y nuevas formas de violencia sexual, desde ataques con ácido, a expresiones sexistas por la casta o la identidad religiosa”, recuerda Gupte. “La contribución igualitaria de hombres y mujeres en la sociedad debe ser reconocida por todos”, concluye.

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